Software a medida
Software para maquiladoras que rinda cuentas del material del cliente
Un cliente entrega tela a tu taller de maquila para confeccionar fundas y recibe la primera mitad de la orden. Ahora pide saber cuántas fundas faltan y cuántos metros de tela suya siguen en el taller. Un sistema para maquiladoras debe poder responder desde la planta que transforma el material y desde la empresa que lo suministra. Cada una conserva referencias y unidades distintas.
Qué conservar cuando el insumo pasa al taller
Supongamos que el cliente remite 500 metros de tela en dos rollos. En su bodega queda una salida y en el taller debe abrirse un saldo de material recibido para esa orden. Quien recibe contrasta físicamente los rollos con la remisión y devuelve el acuse al cliente. El folio de ambos registros permite investigar una entrega incompleta sin mezclar el saldo con la tela propia de la maquiladora. Una diferencia de recepción merece resolverse antes de considerarla material consumido.
Odoo documenta un flujo donde la empresa abastece al subcontratista con componentes y luego recibe el producto terminado. En tu operación habrá que precisar qué piezas suministra el propio taller y cuáles conservas bajo seguimiento. Para telas del mismo color con lotes distintos, quizá importe conocer qué rollo entró en cada entrega según lo acordado con el cliente.

Cierra primero los metros y después las piezas
Imagina que de los 500 metros enviados se reportan 390 incorporados al producto entregado, 18 de recorte documentado, 12 devueltos y 80 aún en el taller. Esas cuatro cantidades suman 500. Si antes de otro movimiento un recuento encuentra sólo 70 en vez de 80, quedan diez metros por explicar. Cambiar la cantidad teórica de la receta para borrar la diferencia haría más difícil reconstruir la orden.
Ahora fíjate en la unidad de medida. Las fundas llegan por pieza y la tela se controla en metros. Para cotejar el consumo real con el previsto necesitas la cantidad aceptada, la versión del diseño y una referencia de consumo por pieza. Las piezas rechazadas o terminadas que siguen en el taller requieren su propio estado. Un traslado puede estar cerrado aunque la orden de maquila siga abierta.
Qué pedir cuando una orden tiene dos entregas
La prueba más reveladora consiste en recibir una primera partida y consultar el saldo del taller antes de cerrar el resto. Después registra una devolución de tela de esa misma orden. Comprueba que el producto terminado no vuelva a entrar al almacén al actualizar el saldo y que la segunda entrega permita rastrear el material que sí se utilizó.
En Obediente desarrollamos software a medida y también evaluamos el módulo de subcontratación de tu ERP. Podemos contrastar una orden real anonimizada con lo que ese módulo permite registrar y estimar por separado la captura que necesita el taller cuando trabaja fuera de tus instalaciones.