Mobiliario para eventos
Software para renta de mobiliario cuando dos eventos necesitan las mismas sillas
Una empresa de mobiliario tiene 100 sillas del mismo modelo. El evento del sábado termina a las seis, así que ventas quiere ofrecerlas para una cena esa misma noche. Bodega sabe que el camión regresará hasta las ocho y que parte del lote puede necesitar limpieza. Consultar únicamente el horario de la fiesta puede comprometer sillas que todavía están en ruta.
El cliente renta por seis horas y el equipo queda ocupado todo el día
Imagina un pedido de 80 sillas para una boda de 12:00 a 18:00. Bodega prepara y carga desde las 08:00. Recoge al terminar y prevé el retorno a las 20:00. Para otra cena que requiere carga a las 17:00 sólo quedan 20 sillas disponibles de las 100, suponiendo que no hay más reservas. Si la segunda cena necesita 30, faltan diez. El hecho de que empiece después de la boda no resuelve ese faltante.
Rentman distingue el periodo de uso del periodo de planificación del equipo. Conviene ensayar ambos horarios en la propuesta de compra. Una tarifa por seis horas puede ser correcta para el cliente aunque el inventario deba reservarse durante más tiempo. Además, un cambio de sede puede modificar el traslado sin modificar la duración del evento que se cobra.

De las 80 sillas salen 72 listas para otro evento
Sigamos con el mismo pedido. Vuelven 72 sillas listas, cinco requieren limpieza adicional, dos pasan a reparación y una quedó pendiente de recoger. Las cuatro cantidades suman 80. Del pedido regresaron físicamente 79 sillas. Si sumamos las 20 que nunca salieron, hay 99 físicamente en bodega. De las devueltas, 72 pueden salir de inmediato. Sumadas a las 20 que nunca se enviaron, hay 92 disponibles si no se comprometió el segundo evento.
La persona que recibe el equipo debe registrar lo que observó sin decidir por sí sola si se cobrará una reparación o quién cubrirá el faltante. Esa parte depende del contrato, la evidencia y la autorización comercial. Cuando las cinco sillas de limpieza vuelven al inventario disponible, se actualiza su condición. Registrarlas como una nueva compra inflaría la existencia real.
Una cotización que ventas y almacén puedan comprobar
La misma prueba sirve para paquetes de mobiliario. Si se venden diez mesas acompañadas de 80 sillas, ayuda distinguir si el cliente acepta otro modelo de silla o si el paquete debe confirmarse completo. El sistema necesita mostrar cuál componente limita la promesa y qué alternativa aprobó ventas. Ocultar el problema bajo el nombre del paquete sólo lo trasladaría al montaje.
Si un programa de alquiler ya resuelve periodos, paquetes y retornos parciales, podemos revisar sus reglas sobre tus pedidos. En Obediente evaluamos software a medida para la renta de mobiliario cuando ventas, bodega y transporte manejan disponibilidades distintas. Una boda y una segunda cena con horarios reales permiten delimitar qué integración evitaría ofrecer equipo que aún no regresó.