SEO a medida
Cómo planear una migración SEO cuando cambian tus URLs
El lunes después de un rediseño, un prospecto abre una cotización antigua y sigue el enlace al servicio que le interesaba. ¿Llega a la descripción de ese servicio, al inicio o a un error? Ese recorrido resume una migración SEO. Cada dirección que aún tiene valor necesita un destino equivalente, incluso si ya desapareció del menú que ve el equipo de diseño.
El inventario empieza donde todavía puede haber un cliente
El menú actual es solo una parte del inventario. También revisaríamos las páginas que reciben clics en Search Console, las direcciones de campañas, las enlazadas desde otros sitios y las rutas que aparecen en el mapa del sitio anterior. Ventas suele recordar recursos que siguen viajando en propuestas comerciales aunque ya nadie los enlace desde la portada.
En Obediente hay una distinción concreta. La web principal pasó de obedienteal.com a obediente.mx y las muestras del portafolio siguen en portafolio.obedienteal.com. Un cambio que afectara indiscriminadamente a cualquier dirección del dominio anterior también podría desviar a quien solo busca una muestra del portafolio. Antes de escribir reglas acordamos qué sitio se mueve, qué rutas le pertenecen y qué destinos requieren revisión individual.

Qué destino merece una página que va a desaparecer
Imagina un fabricante que reunió dos líneas de mobiliario en una misma colección. Si la nueva página presenta ambas líneas, cada dirección anterior puede redirigir a esa colección. Si en cambio dejó de fabricar un modelo y no existe sustituto ni información histórica útil, devolver un 404 o un 410 puede reflejar mejor la situación que enviar a todos a la portada. En el mapa de migración conviene dejar una fila por origen con su decisión, incluso para los que se retiran. Así se puede distinguir un error esperado de un enlace que aún merecía destino.
Para cambios permanentes Google recomienda redirecciones de servidor como 301 o 308. Un visitante debería llegar al destino final en un solo salto siempre que sea posible. También actualizamos los enlaces internos, las direcciones canónicas y el mapa del sitio para que apunten directamente al destino. Si la web cambió de dominio completo, revisamos si corresponde usar la herramienta de cambio de dirección en Search Console.
Qué conviene revisar la mañana siguiente y las semanas posteriores
Tomaríamos como muestra una página con tráfico, un artículo con enlaces entrantes, una dirección con caracteres especiales y una página retirada. Anotamos el resultado esperado para cada caso y probamos el que recibe un visitante anónimo. La prueba incluye abrir un enlace de contacto desde la página de destino. Conservar el artículo sirve de poco si dejó de funcionar su camino a cotización.
Después comparamos en Search Console el recorrido de las URLs antiguas y nuevas conforme Google las rastrea. Una fluctuación inicial merece contexto, especialmente si coincide con un cambio de diseño o de contenido. En nuestro servicio de SEO a medida conservamos el mapa de equivalencias como referencia para investigar caídas por página y distinguirlas de una variación general en la demanda.