Ventas B2B
Un portal de pedidos B2B para clientes que vuelven a comprar
El lunes, la encargada de una cafetería le manda a su distribuidor «lo mismo de la semana pasada, pero tres cajas menos». El vendedor conoce la cuenta. Quien surte el pedido necesita saber qué sucursal lo recibe, cuánto cuesta cada caja hoy y si hay saldo disponible. Un portal de pedidos B2B sirve cuando puede resolver esas tres preguntas y devolver al cliente un folio que su vendedor también reconoce.
Un comprador puede representar a varias sucursales
Imagina una distribuidora de empaques que atiende a una cadena de cafeterías. Compras negocia el precio por millar para toda la cadena. Cada local pide por cajas y recibe en su propia dirección. Si ambas cosas quedan atadas al correo de la compradora, un cambio de personal obliga a reconstruir el acuerdo. Es más estable asociar las condiciones a la cuenta y darle a cada persona permiso sobre las sucursales que atiende.
Hay decisiones que un catálogo público deja abiertas. ¿El descuento se calcula sobre cajas por pedido o sobre la compra acumulada del mes? ¿Una sucursal puede ver lo que pidió la otra? En nuestra propuesta de portal de clientes a medida tomamos una orden anonimizada y reconstruimos quién podía capturarla, autorizarla y consultar su importe. Shopify documenta la asignación de catálogos y precios B2B según la configuración del comercio. Para tu distribuidora también hace falta saber quién recibe el pedido cuando la línea de crédito requiere una decisión.

Qué pasa si cambia el crédito mientras alguien está comprando
Supón que quedan 12,000 pesos de crédito y llegan dos pedidos casi al mismo tiempo, uno por 8,000 y otro por 7,000. Si ambos compradores vieron el mismo saldo al abrir su carrito, podrían creer que ya tienen surtido confirmado. El sistema necesita comprobar el crédito al aceptar cada orden y aplicar la regla convenida, por ejemplo enviar la segunda a autorización.
El mensaje que recibe el comprador importa tanto como el cálculo. «Recibido, pendiente de crédito» le permite coordinarse con su ejecutivo. Almacén necesita distinguir ese folio de uno listo para surtir. Finanzas debe poder localizar qué movimiento consumió el disponible y liberarlo si el pedido se cancela. Con esas tres vistas se puede investigar una diferencia sin pedir capturas por WhatsApp.
Una prueba con el pedido del mes anterior
Pediríamos repetir una orden cuyo precio cambió y que incluye un empaque descontinuado. Antes de confirmar, la compradora debería ver el precio vigente, identificar el renglón faltante y decidir si acepta la alternativa. Conviene que el historial conserve lo que pagó entonces. Sirve para explicar la diferencia al comprador y para conciliar la orden anterior.
La prueba termina al consultar el folio desde ventas y almacén. Si la compradora vuelve a pulsar «Confirmar» porque se cortó la conexión, debe recibir el mismo folio y quedar registrada una sola orden, con la sucursal y el estatus correctos. Si ya tienes un ERP, ese recorrido permite cotizar cuánto del trabajo cubre su módulo actual y dónde hace falta desarrollar la experiencia que verá tu cliente.