Boletaje y eventos
Sistema de boletaje para controlar dos puertas, un mismo QR y una nueva fecha
Dos personas presentan la misma captura de un boleto en puertas opuestas del recinto. El promotor además acaba de mover la segunda función al domingo. El equipo de acceso necesita saber si ese código autoriza esta función, si se usó y qué procedimiento aplica si la puerta pierde conexión. El conteo de ventas por sí solo no resuelve ninguna de esas decisiones.
Ochenta boletos emitidos no equivalen a ochenta asistentes dentro
Imagina una función con 100 lugares habilitados según el plan del organizador. Se vendieron 80 boletos y se asignaron diez cortesías que también consumen cupo. Bajo esos supuestos quedan diez lugares comercializables. Antes de abrir otra zona o ampliar la venta, la persona responsable tendría que confirmar el límite que corresponde al recinto y esa función.
Durante la primera hora se registran 67 entradas y cinco salidas. Si todos los ingresos y egresos quedaron registrados correctamente, la ocupación observada es de 62 personas. La regla de reingreso determinará si una de las cinco puede regresar con el mismo código. Salir del recinto no convierte por sí solo su entrada en un nuevo boleto que caja pueda vender.

Qué sucede cuando dos puertas escanean el mismo QR
Para probar el sistema, utiliza dos lectores y un boleto de muestra. Con ambos conectados y sin autorización de reingreso, una sola lectura debe conceder un primer acceso. La segunda necesita mostrar al personal que el código ya se usó y permitir consultar la hora y la puerta de la lectura anterior según sus permisos.
Si los dispositivos pierden comunicación entre sí, cada uno puede desconocer lo que el otro acaba de registrar. La documentación de pretixSCAN explica esa limitación del modo sin conexión. El promotor debe decidir cómo operarán las puertas durante la interrupción y cómo resolverá las coincidencias al sincronizar. Si el mismo lector envía dos registros de un solo paso, debe conciliarse el duplicado. Si entraron físicamente dos personas con el mismo código, ambas cuentan para la ocupación observada. El supervisor conserva las dos lecturas e identifica por separado el uso indebido del boleto.
Reprogramar una función sin mezclar los accesos
Supón que una función prevista para el sábado pasa al domingo. Antes de comunicar la nueva fecha hay que definir qué boletos conservarán validez, cuáles se sustituyen y qué pasará con los ya reembolsados. La demostración debería incluir un boleto válido, otro sustituido y un QR de una función distinta. En la puerta importa la respuesta que ve el equipo, incluso si alguien trae impreso el código anterior.
Un sistema de boletaje existente puede manejar acceso, listas y lecturas por función. Si las cortesías o sustituciones viven en otra plataforma, en Obediente podemos estudiar la integración entre venta de boletos y control de accesos. Un ensayo con lectores reales antes del evento permite definir el alcance de la configuración y qué excepciones deben llegar al supervisor.