Ópticas y laboratorios
Software para ópticas que distingue un trabajo terminado de uno listo para entregar
El laboratorio marca «terminado» el trabajo de Laura y la sucursal le avisa que puede pasar. Cuando llega, el paquete sigue en tránsito. El error nace de confundir un avance de taller con la recepción física. En una óptica, la promesa de entrega necesita seguir cada trabajo desde la venta hasta el mostrador que realmente lo tiene.
Una venta puede dar lugar a dos órdenes de trabajo
Imagina que Laura compra dos pares en una misma visita. Uno se prepara con material disponible y el otro requiere trabajo de un laboratorio externo. La venta conserva el anticipo y la fecha que la sucursal le prometió a Laura. Cada par necesita su identificación, su armazón y su recorrido. Asociar los dos a una sola marca de «listo» podría adelantar el aviso del segundo par o impedir entregar el primero.
En la ficha del pedido se debería distinguir quién tiene cada pieza. El taller puede notificar que terminó el primer trabajo, el mensajero recogerlo al día siguiente y la sucursal recibirlo más tarde. Si el personal revisa el par antes de avisar, esa revisión también tiene su momento. El manual de e-Optics muestra órdenes de laboratorio, trabajos previstos para hoy que aún no llegan a sucursal y el seguimiento de garantías.

El segundo par vuelve al taller antes de entregarse
Supongamos que la sucursal recibe el segundo paquete el viernes y detecta una diferencia entre el acabado solicitado y el que llegó. La encargada devuelve el trabajo al laboratorio para rectificación. Conviene vincular ese nuevo movimiento con el pedido y el par originales sin duplicar la venta. Laura ya retiró el primero. Las dos cosas deben poder verse en la misma consulta.
Para acordar la nueva fecha, sucursal necesita la respuesta del laboratorio y el tiempo de traslado. Conservar la fecha prometida inicialmente permite medir cuándo y por qué se movió, incluso si el cambio ya se comunicó. Un equipo que consulte órdenes retrasadas debe poder distinguir una que sigue en fabricación de otra terminada que nadie ha recogido.
La prueba empieza en el mostrador de la sucursal que entregará
Si la óptica ya usa una solución del sector, pide que demuestre una venta con dos pares, una entrega parcial y una rectificación. Después consulta el anticipo y los saldos según las condiciones del pedido. El comprobante original debe seguir apareciendo una sola vez aunque se generen dos órdenes o se reprograme una fecha. La prueba incluye la notificación al cliente: se autoriza el aviso para el primer par recibido y se retiene el del segundo mientras sigue en rectificación. La decisión sobre especificaciones y correcciones corresponde al profesional responsable.
Cuando el laboratorio maneja sus propios folios y la sucursal vuelve a capturar cada avance, en Obediente podemos evaluar la integración entre la óptica y su laboratorio. Para cotizarla sirven una orden ficticia, las respuestas que puede entregar el taller y los avisos que espera el mostrador. La primera prueba debe demostrar exactamente cuándo se puede invitar al cliente a recoger su pedido.